La Problemática Cuerpo-Alma en Teología
Wolfang Beinert
Es evidente que la fe cristiana entraña la fe en la vida eterna. Así lo profesamos en el último artículo del credo. Y lo proclamamos repetidamente en la lectura del Evangelio: «No es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven» (Lc 20,38).
Publicación original: Die Leib-Seele-Problematik in der Theologie, Stimmen der Zeit 218 (2000) 673-687.
Edición en papel de esta edición resumida: revista «Selecciones de Teología» 161 (2002) 39-50
Competencia de la teología
El nuevo esquema interpretativo suscita un sinfín de interrogantes. Sin embargo, el principal objetivo de la labor teológica no puede ser «asegurar la fe de la gente», como recordaba J. Ratzinger en el contexto de la escatología.
Al igual que imagen no denota un espejismo momentáneo sino una cualidad inmanente del ser humano, la inspiración del aliento de vida no debe entenderse como un acontecimiento fugaz, sino como la obra permanente de Dios.
La imagen cristiana del ser humano
Persona significa que yo no puedo ser inhabitado por ningún otro, sino que únicamente estoy en relación hacia mí; que no puedo ser representado por otro, sino que soy único.
El debate teológico cuerpo-alma