Las pinturas del abrigo del "Plano del Pulido"

Caspe (Zaragoza)

Apuntes sobre su proceso de degradación

 En septiembre del año 2003, se cumplió el vigésimo aniversario del descubrimiento del único abrigo con Arte Levantino de la provincia de Zaragoza.
Con esta página pretendemos dar a conocer la riqueza del enclave, la propuesta de algunas nuevas interpretaciones, así como los acontecimientos que hasta la fecha se han desarrollado.


 

 
Bien declarado Patrimonio de la humanidad. Un prestigio con obligaciones.

El medio físico, apuntes geomorfológicos para un lienzo prehistórico.

El entorno inmediato arqueológico.

Descripción de las pinturas, nuevos datos, destrucciones y alteraciones.

Las pinturas, tiempo, culturas y yacimiento arqueológico.

Conclusiones.

Bibliografía.

Enlaces

Introducción:

El arqueólogo y actual catedrático de Prehistoria de la Universidad de Murcia, Jorge Juan Eiroa, realizaba entonces excavaciones en el cercano yacimiento de la Loma de los Brunos. Gracias a la comunicación de un vecino de Caspe, Hilario Cortés, tuvo conocimiento de la existencia de las pinturas rupestres. Al parecer ya se sabía de ellas hacía tiempo, pero hasta ese momento no se habían mostrado a ningún investigador. (Eiroa, 1983, p.137)
De inmediato, el entonces denominado Grupo Cultural Caspolino, hoy Centro de Estudios Comarcales del Bajo Aragón (Caspe), Filial de la Institución Fernando el Católico (D.P.Z.) junto con el Ayuntamiento de la ciudad, acometen y sufragan el cerrado del abrigo mediante una verja metálica que sin duda ha demostrado su resistencia, puesto que tras los veinte años pasados continúa en buen estado, aunque lamentablemente, a sus pies, también nos ha dejado una huella imborrable de óxido sobre la roca.
Ello no quiere decir, como a continuación veremos, que haya sido impedimento para que algunos individuos hayan actuado impunemente dando ejemplo de su necedad, y que las administraciones encargadas de velar por su mantenimiento hayan permanecido, cuando menos, distantes.

 
Salvador Melguizo Aísa.

Correo del autor.