Preparativos de la Cena (14, 12-16)

 

Llegó la víspera de la Pascua, el primer día que se hacían los panes sin levadura, el día que se llevaban a sacrificar los corderos. Había que hacer los preparativos, y le preguntaron: ‹‹¿Dónde quieres que vayamos a preparar la cena de Pascua para que celebremos?››. Jesús había hablado ya con una persona, y mandó a dos de sus discípulos para que fueran de Betania a Jerusalén a arreglar todo, diciéndoles: ‹‹Entran a la ciudad por la puerta del Valle; en cuanto entren, nada más subiendo, va a salir a encontrarlos un hombre con un cántaro de agua al hombro. Lo siguen, y en la casa en que entre busquen al dueño y le preguntan dónde está la sala en la que el Maestro va a comer la Pascua con sus discípulos. El los va a llevar al piso de arriba, a una sala grande, ya arreglada; allí preparen lo necesario para nosotros››.

 Regresar a Jerusalén era regresar al peligro; llegaban rumores del complot del Centro contra Jesús, y de las medidas que estaban tomando desde aquel episodio del Templo, y no quería arriesgarse tontamente. El mismo había arreglado las cosas, y les dio una contraseña en clave: sólo los enviados y él sabrían dónde sería. Y ellos llegaron y todo sucedió como les había dicho; en esa casa prepararon lo necesario para la Pascua, dentro de la tensión enorme que implicaba esa cierta clandestinidad.

Volver a la WEB

Anterior    Volver a la página anterior                                Continuar leyendo: Página siguiente    Siguiente