EL JUICIO DE JERUSALEN CONTRA JESUS

Faltaban dos días... (14, 1-2)

 

Faltaban dos días para la celebración fundamental de nuestro pueblo: la Pascua, en la que se compartían los panes sin levadura (sin la levadura de los judíos, contra la que Jesús había advertido a sus discípulos). Los sumos sacerdotes y los escribas no dormían, buscando cómo matar a Jesús, pero sin encontrar la manera de hacerlo. Sólo mediante una trampa podrían hacerlo, pero ninguna de las que le habían tendido había dado resultado.

 Y ahora la fiesta se interponía en sus planes: si intentaran apresarlo entonces, el pueblo podía tener una reacción violenta. Era un contratiempo para sus planes tener que aplazar su prendimiento pero no tenían otro remedio.

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