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PROLOGO
Este
libro nace como exigencia de otro anterior, Jesús, hombre en conflicto,
en el que sugeríamos que el conflicto es una clave de lectura
imprescindible para comprender el Evangelio de Marcos y su teología de
la cruz como lugar de la revelación de Jesús como Hijo de Dios. Todo
eso en un momento en que se habla de Jesús en base a títulos cuyo
contenido puede malinterpretarse, si se olvida su historia, su carne.
Ese primer libro fue una
adaptación de la tesis para el doctorado en teología; había ido gestándose
a partir de la enseñanza teológica y de la cálida experiencia de las
comunidades de base. Pero el momento eclesial exigía un libro que
fundamentara exegética y teológicamente la interpretación que proponía.
Por eso, aunque ha sido bastante aceptado por el público y por la crítica,
(una edición española, en Sal Terrae y dos ediciones en México, en el
CRT), la conciencia de que no es un libro fácil de leer para el público
medio y popular, que es para quienes quise profundizar el evangelio me
urgía a hacer algo más asequible. A él me remito para la fundamentación
de lo que en éste hay de interpretación bíblica.
La intuición cuajó hace
apenas unos tres meses. La experiencia de reescribir el evangelio me
llegó a emocionar en varios momentos; puedo confesar sin rubor que fue
hecho en ambiente de oración. Creo ser fiel a la intención de Marcos,
a quien intento hacer presente y actual, como si hoy nos escribiera,
ampliando su narración y descifrándonos las claves de lectura que nos
abren la puerta a su intención y a su mensaje.
Si este libro ayuda al pueblo pobre a profundizar en el conocimiento
interno del Señor, que por nosotros se hizo hombre, para que más le
amemos y le sigamos, habré pagado apenas algo de la deuda que tengo con
quienes me han evangelizado.
México, D.F. a 23 de noviembre
de l989, fiesta del Beato Miguel A. Pro sj, a los 62 años de su
sacrificio, y a una semana del asesinato de los seis compañeros
jesuitas del Salvador, y de las dos mujeres que trabajaban con ellos:
Ignacio
Ellacuría, Ignacio
Martín Baró, Amando López, Segundo Montes, Juan Ramón Moreno, Joaquín
López y López, Elva
Ramos, Celina Ramos.
Su
sangre ha confirmado que el camino del compromiso con la liberación y la
vida plena de su pueblo es el camino verdadero al reino del Padre.
Carlos
Bravo Gallardo, sj.
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