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Proclamación del antes leproso y marginación de Jesús
«Cuando salió», correlativo de «lo sacó fuera» (1,43),
significa que el hombre ha llegado a la convicción que
pretendía Jesús: que la institución judía y sus leyes han
falseado la figura de Dios; que la marginación que él había
sufrido era religiosamente un engaño y socialmente una
injusticia. Con esto se independiza espontáneamente de la
institución religiosa, retirándole su adhesión (1).
La experiencia del amor de Dios, del que pensaba estar
excluido, y la libertad definitivamente adquirida causan en
el hombre una alegría tal que no puede contenerla. Es la
alegría de la liberación. Acumulando términos, subraya el
texto la exuberancia del antiguo leproso: «proclamar,
divulgar, a más y mejor».
Con esto, el hombre se convierte en anunciador no del mero
hecho sucedido, sino del mensaje contenido en él: Dios no es
como se lo habían presentado, él no discrimina entre los
hombres; ofrece a todos su amor y llama a todos a su Reino.
La culpable de la marginación que él había sufrido era
solamente la institución religiosa. Comienza el mensaje de
la universalidad, por el momento en el interior de Israel.
Se perfila la apertura a los paganos, considerados impuros
por la institución judía.
Notas
(1) Esta manera de proceder de Jesús, que
hace que el hombre se emancipe de la institución por
convicción propia, es la que en 3,27 se expresa como «atar
al fuerte», es decir, privarlo de la capacidad de reacción.,
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