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San Lucas pintando a la Virgen (Mabuse) 

EL EVANGELISTA PINTOR

Un día Juan Gossarert (Mabuse) , nacido en Maubeuge, ciudad hoy francesa pero en aquel entonces geografía de los países Bajos, y de ahí su sobrenombre artístico, Mabuse, quiso pintar a la Virgen y, a falta de inspiración más fidedigna, acudió a San Lucas para que lo instruyera. Terminó pintando a San Lucas, así es que el flamenco remató dos objetivos de una sola vez.
Yo no sé quién dijo que San Lucas fue pintor, pero eso ha trascendido. San Lucas, es de conocimiento común, fue escritor, ciertamente descriptivo, ciertamente detallista, y tenemos constancia de ello por la redacción su Evangelio. Pero la tradición también lo identifica con el pincel. Y los pintores, sobre todo los religiosos, lo tienen en mucha estima, pues a quien mejor acudir para copiar los detalles que escribió, pintando, este evangelista.
Mabuse, por ejemplo, lo hizo. Se imaginó a San Lucas en plena creación, con pincel en mano, copiando a la Virgen convertida en modelo, pues es bien sabido que los pintores necesitan de los modelos y de sus poses para que la inspiración quede convertida en arte plástico.
Hay un ángel que conduce la mano de San Lucas, quizá para que el rasgo no se distraiga, pero no sé por qué me da que Mabuse se ha arrodillado en el mismo reclinatorio del evangelista para dejarse él mismo guiar. La Virgen que sirve de Modelo, tal y como la veo, es la visión, es la inspiración, el la Madona de la época, al estilo Murillo, rodeada de todos los angelitos que no saben de pintura porque, para qué, si continuamente están escoltando la subida al cielo de la Virgen. Por eso sostengo que este cuadro de Mabuse es una excusa para decirnos que la Virgen es así, tal cual la vemos, pues Lucas, el evangelista, no va a engañarnos.
La inspiración de los artistas goza de muchísimos recursos, y este de haber utilizado el de San Lucas, como pintor, no desmerece. Pero para que no nos quedemos en la literalidad, ahí está Mabuse adornándonos la escena en el tiempo presente, es decir, no cuando pintaba San Lucas sino cuando le tocó el turno a él. Quiere decir que esta es una Virgen de todos los tiempos, la que está a lo mejor ni siquiera aparece en los Evangelios, al menos en el que él escribió, pero que sí aparece en los pinceles, aunque él nunca la pintara.