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LA BARCA DE ISIS DE MAMEN DOMÍNGUEZ:

DE LA MATERIA A LA ETERNIDAD

Tiempo ha que Mamen Domínguez se encuentra embarcada en la práctica de un arte de acentuado tono matérico, - aunque en todos los casos su dicción ha distado mucho de lo que tradicionalmente se ha venido considerando pintura matérica en sentido pleno -, que ha llevado su obra a la linde de lo que se podría denominarse una “bajada a la tierra” – si es que a la tierra puede alguna vez bajarse, por ser el lugar en donde se está -, en relación a la que practicó en los comienzos de su andadura.

 

José María Palencia

Crítico de arte

 

 

 

La barca de isis

Me estoy refiriendo a lo que puede considerarse ya una etapa anterior suya en el sendero de su propia evolución. Concretamente a esa a la que ella misma gustaba en denominar de “materiales reciclados”, dada a la luz y en alguna ocasión promovida como singular exponente de este tipo de prácticas artísticas.

En cualquier caso, a mi juicio no se trataba de la tradicional opción purista anclada en la recuperación de los materiales de desecho de esa sociedad industrial del consumo en la que nos hallamos inmersos, sino más bien de la utilización de elementos cargados de sentido antropológico, hoy ya en desuso, – hoces, clavos, herraduras, ferrallas, puntillas, etcétera- que, tratados dentro de un contexto bi o tridimensional junto con materiales creativos que podríamos calificar de “telúricos” – pigmentos, tierras, lacres, óxidos, marmolinas, etcétera –daban lugar a una cosmovisión final de carácter abstractizante que, aun cuando en ocasiones llegaba a rondar la postura crítica, - entendiendo por ella una suerte de reivindicación de carácter “ecologista” basada en la defensa de la naturaleza frente a la degradación de la que es víctima -, la mayoría de las veces aparecía atemperada por la expresión de la pura, dura y mucha sensibilidad de la artista haciendo mala pareja junto a cierto espíritu científico proveniente de su formación vital y profesional, lo que daba lugar a un claro agotamiento de su obra en resultados sin un lógico sentido finalista, en los cuales, en muchos casos, la razón jugaba malas pasadas al sentimiento.

 

Exposicion sadeco
Exposicion Pozoblanco
Exposición Gongora

De todo ese tiempo anterior suyo creo que hubo dos opciones decisivas. De un lado, su acercamiento a materiales como las arpilleras, a las que, mediante un singular tratamiento de cristalización, le permitieron no sólo su utilización como multisoporte, sino especialmente una singular libertad y un evidente empuje hacia la creación tridimensional, y por tanto hacia la escultura.

De otro, el llegar a tomar conciencia de la necesidad de realizar un discurso más reduccionista y concreto en relación a sus propias pretensiones creativas y comunicativas, lo que ha venido otorgando a sus “series” - pudiéramos decir

“temáticas” -, una mayor capacidad de comunicación con el espectador por la ampliación de los referentes significado-significantes, posibilitándole también poner un poco de “orden” a ese constante flujo de sensaciones, ideas, recuerdos y emociones que, a manera de árbol de levas, hacen girar el gran piñón de su inmenso impulso creativo.

Todo ello es lo que, ahora de manera fehaciente y madura, ha entrado a formar parte del conjunto de obras que componen la muestra La barca de Isis , en que va a ser la gran diosa-madre de las cosmogonías egipcias - y también greco-latinas-, la que da sentido a una obra que, preñada en materiales encontrados y parida en sensaciones de naturaleza humana, trae a la palestra un canto a esa diosa-madre primigenia que, aún hoy, por mucho que muchos se empeñen en demostrar lo contrario, es sin duda la fuerza que sigue moviendo nuestro universo más cotidiano.

Buscandote
Exposicion Cuenca

Mediante esos toques de materia abstractizante que invitan a ser “tocados” más que mirados y siempre sugeridores de cualidades o atributos relacionados con lo femenino, en la mayoría de las obras que componen esta exposición hay una llamada a la naturaleza de la mujer y sus cualidades , mientras lo masculino parece venir a quedar dilapidado en la suerte de un Cristo para siempre crucificado que un día quedara inerte en su cruz, moviéndose desde entonces el mundo de manera diferente, singularmente mediante un cúmulo de energías siempre más relacionadas con lo racio – irracional que con lo sentimental.

La Barca Celestial

 

De esta suerte, para Mamen Domínguez quizá no saliera Eva de la costilla de Adán, sino viceversa, y quizá las primeras colectividades humanas debieron ser matriarcales y no patriarcales, como se nos ha venido queriendo hacer ver por los “escritores” de la Historia. En todo caso, para ella una cosa sí parece estar del todo clara: en el reino de Arcadia, en su inmensa llanura de amarillos y azules ponientes, ha reinado y reina siempre la belleza y la armonía, no el siempre compás de espera fantasmal de la guadaña de la muerte.

ET IN ARCADIA EGO

Por otra parte, como esposa de Osiris y madre de Horus, Isis será la que mueva la Triada Universal en el camino de perfección hacia la Gloria, acompañando a las almas a atravesar ese gran río de la noche que las puede llevar a alcanzar la vida eterna, es decir la infinita Arcadia de la utópica felicidad, un camino todavía no agotado para el hombre porque evidentemente, parafraseando a René Magritte, esto sigue todavía sin ser una pipa.

PARA TI

Las obras de Mamen Domínguez parecen construidas en un primer momento a manera de Triángulo Universal, una Trinidad que luego se deshace en su encuentro con la tierra formante del espacio pictórico real, desnudándose para sugerir pluri-multifuncional belleza. Por tanto, también parecen querer hablar de la perfección que se alcanza a través de la sensibilidad en el ejercicio de la materia bien planteada y compactada, armónicamente situada

es decir, como diría Gracián, trabajada con la sabia agudeza del ingenio.

De esta suerte, alcanzan esa magia que las convierte en arte, y de esta manera, como artista y como persona, entronca con la figura de Isis, la sabia portadora de la magia demiúrgica suficiente como para poder crear y re-crear el mundo ofreciéndole a los hombres algo más que lo puramente natural. En ese sentido, su obra parece ser también un canto a la “magia femenina”, a esa capacidad de lo femenino – misteriosa magia – para poder engendrar vida partiendo exclusivamente de una diminuta semilla.

 

THANATOR

Hay, por último, en esta Barca de Isis que suponen las obras de su exposición – para cuya exhibición no ha podido elegir lugar más mágico, romántico e isíatico que un antiguo santuario dedicado al culto a lo femenino como lo fue la antigua ermita cordobesa de la Virgen de la Aurora-, una especie de invitación a “cruzar el río” de lo vulgar cotidiano para poder acercarse a conocer lo definitivo e importante trascendente, y ello a través de la demiúrgica del arte.

Si la misma es capaz de hacer ver al espectador que eso existe, entonces cruzar el rió montado en la barca de Mamen Domínguez habrá merecido la pena. Así lo espero.

José María Palencia Cerezo

Córdoba, y Junio de 2004

presentacion con Doña Rosa Aguilar
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