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Eva
Almagro Caballero
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Eva:
Ees una es joven de veinticinco años. Fue estudiante de filología inglesa.
Cambió de carrera para hacer lo que más le gustaba: magisterio.
Es una
amante de los niños. Con el fin de hacerles felices cuidó de ellos
en una guardería durante un tiempo en la que se vestía de payaso logrando que los
corazones de los pequeños saltaran de gozo.
Desde la infancia escribe poesías y, aún en ella, fue premiada en poesía
siendo
su obra publicada en una revista del ayuntamiento de Torrejón, (Madrid).
Una pasión que, en
compañía de la pintura al óleo (asiste a clases para perfeccionar su
estilo), le llena sus espacios libres, que son pocos: poesía, cuentos, relatos cortos...
Traemos tres de sus cuentos: "G.ris"
"Fuera llovía" y "No
le importaba a nadie" |
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Gregorio Medina Valiente
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Decimos en la sección de
poesía que Gregorio Medina, es un
hombre que hace del paisaje palabras, pensamientos que traslada a la prosa
y poesía de forma impecable y melódica. Colabora de forma desinteresada
con La asociación Forma Abierta en la que soporta el laborioso cargo de
Secretario. Hoy traemos un cuento que nos ha enviado de
Gabriel García Marquez:
Cuento de NO a la guerra.
Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba
resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su
laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a
trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño
que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el
padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su
atención. De repente se encontró con una revista, en donde había un
mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras
recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de
cinta se lo entregó a su hijo diciendo: como te gustan
los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin
ayuda de nadie. Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días
componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la
voz del niño que lo llamaba calmadamente.
- Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo.
Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que,
a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había
visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus
anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño.
Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían
sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el
niño había sido capaz? De esta manera, el padre preguntó con asombro
a su hijo:
- Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste?
- Papá, respondió el niño; yo no sabía como era el mundo, pero cuando
sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba
la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a
recomponer al hombre, que sí sabía como era.
"Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había
arreglado al mundo".
GABRIEL GARCÍA MARQUEZ
Guerra, NO
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Francisco Hernández Canales
Mayo de 1.990 |
Francisco Hernández Canales, funcionario
del Ayuntamiento de Coslada, amigo y un gran e irremplazable socio
colaborador de nuestra asociación Forma Abierta, es un hombre de carácter
enérgico pero de un corazón noble. Impone sus criterios con la razón que
en todo momento expone sobradamente y al amparo de la gran cultura que le
respalda. Nos ofrece:
La fuente El Pilarejo |