LA RELACIÓN ENTRE BUSH Y EL PETRÓLEO
Pepe Crespo. 5 de Febrero de 2003

¿Qué tiene que decir Aznar sobre el hecho de que esté apoyando una guerra con altas sospechas de desarrollarse por meras cuestiones económicas? Si verdaderamente tiene razones morales de peso, ¿estaría dispuesto a meternos en la guerra aunque EEUU no fuese a la guerra?
Imaginemos por un momento que Aznar estuviese estrechamente relacionado con la industria del chocolate. Imaginemos que ya desde joven hubiese intentado en su línea de seguir con el negocio familiar del chocolate, montar varias chocolaterías y que tras fracasar en lo empresarial se pasase a la política.
Pues bien, sigamos imaginando que Aznar, a su llegada al gobierno, hubiese elegido como ministro de interior a un antiguo dirigente de Nestlé, como ministro de seguridad nacional al fabricante de bombones internacional más importante y como vicepresidente del gobierno al presidente de Ferrero Roché.
Imaginemos que Aznar, después de una larga historia de apoyar a regímenes dictatoriales en los países ricos en cacao (y de poner gobiernos títeres que garantizasen estabilidad, no democrática, sino comercial con España), y después de haber invadido y bombardeado a varios países de África productores de chocolate, decidiera invadir Bélgica por ser un líder mundial en chocolate, amparándose de cara al público, en el vago argumento de que en Bélgica se esconden terroristas de ETA, enemistándonos con toda Europa.
A cualquiera con dos dedos de luces, se le ocurriría pensar que Aznar lo que quiere es la producción chocolatera de Bélgica, sea o no cierto el resto de argumentos esgrimidos contra Bélgica.
Pues bien, ahora no imaginemos, sino que simplemente sustituyamos a Aznar por Bush, el chocolate por el petróleo, y Bélgica por Irak y tendremos la sospechosa conexión de un gobierno formado por personas importantes del negocio del petróleo como Bush, Condoleezza Rice (antigua dirigente de Texaco), Gale Norton (relacionado con BP y Delta Oil) y Dick Cheney (ex-presidente de Halliburton).
¿Por qué el gobierno de Aznar se entrega a EEUU sin hacerse preguntas sobre la moral de esta guerra? ¿No sería lógico dudar seriamente de los intereses de esta guerra? EEUU ya le prometió públicamente a Rusia beneficios en botín del petróleo... ¿Se le ha prometido algo a Aznar que no sabemos?
Siguiendo la recomendación pública de Garzón, propongo que el botín petrolífero que se obtenga, sea controlado desde el principio por instancias internacionales, libres de intereses particulares.
DINERO Y TROPAS.
Abril de 2004
Mantener tropas en Irak cuesta dinero. El papel de las tropas españolas allí, además de supuestamente humanitario y de seguridad, era el de bajar el costo de mantener la ocupación.
El carácter humanitario y de seguridad se puede sustituir fácilmente con otras tropas, (las norteamericanas por ejemplo), pero el carácter monetario no se puede sustituir, o lo pagan otros, o lo pagan los estadounidenses.
Ya basta de que tantos países paguen lo que han planeado los norteamericanos, ya basta de hacerle la campaña a Bush con nuestro "papel simbólico". ¿De verdad alguien piensa, que con la historia en política exterior de EEUU desde hace décadas, iban a dejar a un gobierno independiente en Irak? Lo maquillarán de mil formas diferentes; siempre han dejado las más variopintas formas de estado en los países que han invadido, con la única condición de que fuesen fieles y cómplices a los intereses de EEUU... y cuando dejan de serlo... lo invaden de nuevo... como hicieron con Sadam Hussein. Basta ya de colaboracionismo ciego con el país más agresivo de la segunda mitad del siglo XX.
Ahora sí... ¡Viva España! país soberano capaz de contradecir al país más poderoso del mundo, de llevarle la contraria en su política bélico-imperialista, y hacerlo de forma racional, pacífica y serena. Abajo la mentira, las pruebas falsas, el insulto al Derecho Internacional, el desprecio al sentido común del pueblo y abajo las guerras ofensivas por el petróleo y el control de la zona de Medio Oriente. ¡VIVA ESPAÑA!... (coño, ya de una vez)
Pepe Crespo (más español que nunca)
INDIGNACIÓN DESDE LA RECEPCIÓN
12 DE ABRIL DE 2003
Me jode escribir esto, porque odio el anti-americanismo simplón; yo soy muy norteamericano en muchas cosas y no me averguenzo de ello pues soy hijo de mi tiempo, y en mi tiempo el imperio es norteamérica. Todo imperio dejó cosas buenas, conocimientos científicos, cultura... en definitiva mestizaje. En mis experiencias en el extranjero he encontrado buenos amigos norteamericanos.
Pero es que hay cosas que me tocan los huevos. Como sabéis estoy trabajando en un hotel de recepcionista. Hace unos minutos me vienen tres clientes norteamericanos a pedirme sus llaves. Uno de ellos ve la pegatina de "No a la guerra" que tengo en mi chaqueta colgada en la silla de la habitación interior, y me dice:
- Un poco tarde ¿no?
- No .-le respondo yo
Mientras tanto el que me hablaba le indica a otro donde está la pegatina, y cuando la ve le susurrea imitando el grito del "No a la guerra" pero a la inversa:
-Sí a la guerra, sí a la guerra... -y sonrie complaciente por haber sido "subversivo" en un país donde la mayoría grita lo contrario.
-Un poco tarde ¿no? .- me repite el primero.
-No, la guerra no ha terminado -le respondo yo.
Un tercer norteamericano no entiende español, y pregunta gesticulando qué está pasando.
-¿Qué tal tu inglés? -me vuelve a preguntar el primero de ellos.
-La guerra no ha terminado -repito como dando a entender que no se inglés, aunque con alguno de ellos hablé en inglés hace unos días.
-You said it´s over [Tú me dijiste que ha terminado] .-le espeta a su compañero.
-Bush ha dicho que no ha terminado -le aclaro yo.
Tras la correspondiente traducción todos ellos se encogen de hombros como diciendo "Si Bush lo dice entonces no tenemos nada que objetar".
Les doy sus llaves y parece que el numerito se acaba. Pero en realidad no ha hecho más que empezar, porque cuando menos me doy cuenta sacan una bolsa de papel de Macdonald's y se reparten las hamburguesas antes de entrar en el ascensor...
Dios mio, no se puede ser tan cazurro y tan gilipollas.
Es lógico que si estás a favor de la guerra esperes ansiosamente a que ésta llegue a su fin para no tener que "aguantar" más el que los demás llevemos la dichosa pegatina. Pero el fin de la guerra (cuando llegue) no significará que ya no tengamos razón, y ni mucho menos que no la teníamos antes. Porque el "no a la guerra" implica también un movimiento de indignación por la actuación de nuestro gobierno, por reventar el derecho internacional y por ponerse del lado del preponte asesino Bush. Y eso se ha grabado en la memoria de la gente y pertenece a nuestra triste historia, y lo recordaré cada vez que me salga de las pelotas.
Pero es que se puede ser todo lo facha o ignorante (quizás sean sinónimos) que uno quiera, ya estoy acostumbrado a ellos. Pero por favor, venir de EEUU a Almería, y comer Mierdonald's en vez de comerte un plato de olla de trigo, unas tapas de jureles, unos calamares fritos o mil cosas más que no hay en tu país... hay que ser cipote, cerrado de mollera, cateto de pueblo tejano... dios mio... no doy crédito a mis ojos.
Desde la recepción de este hotel mancillado, no por el proyectil de un tanque sino por la imbecilidad yankee, os saluda: Pepe SPANISH

EL ENCANTAMIENTO EN JAVIER MARÍAS
Reflexiones sobre “Corazón tan Blanco” y “Mañana en la Batalla Piensa en Mi”.
ABRIL DE 2001 Pepe Crespo.
1. SOBRE LA REPETICIÓN
Las historias de Javier Marías [de aquí en adelante JM] no se repiten, pero en definitiva siempre abordan los mismos pensamientos. No importan los personajes ni sus aventuras o desventuras, si te fijas al final todo se resume en los complicados procesos mentales por los que pasamos todos los días cuando cogemos el autobús y vemos a alguien que nos recuerda a otro alguien, o una conversación que nos recuerda a otra conversación, o al significado originario de aquella palabra, y de como el personaje hace literatura al crear una metáfora entre la perversión del termino en concreto, y su propia perversión con el acto que está realizando o que realizó o que va a realizar.
Siempre hay un personaje como mínimo, que se dedica a complacer al lector al traerle al subconsciente las reflexiones que todos hacemos todos lo días, pero a las que negamos importancia, precisamente porque suceden con habitualidad. Sin embargo, en JM (y quizás por esta sea una de las razones por las que esté bien considerado en el círculo profesional), existe una conexión explícita con el mundo literario. Los personajes son escritores, o "negros". Traductores también. Quizás sea esa la mejor excusa para volver una y otra vez a lo mismo. Una auto-contemplación que de otra forma seria imperdonable. Una obsesión cuyo único argumento sostenible es que el personaje sea escritor. De otra forma sería el escritor real el que podría ser acusado de paranoico, pero con JM nunca pasa así, porque siempre es el personaje el que padece la paranoia.
Los efectos que tiene el mero hecho de contar, siempre independientemente de lo que se cuenta (ello solo es una excusa) es la base repetida hasta la saciedad en sus dos libros Corazón tan Blanco [de aquí en adelante CTB] y Mañana en la Batalla Piensa en Mi [de aquí en adelante MBPM]. Y no solo se repite la narración de la narración por un narrador que sustituye al verdadero, sino que dentro del mismo libro (cualquiera de ellos dos) se repiten ideas sobre las mismas reflexiones. Eso solo puede suceder, por tres motivos:
1. No se da cuenta, y se repite.
2. Se da cuenta, pero quiere rellenar páginas.
3. No solo se da cuenta, sino que lo persigue. Es como cuando el profesor te repite lo que dijo el día anterior, para que no pierdas de vista el meollo de la cuestión.
Y el meollo de la cuestión no es la historia en particular, sino las reflexiones que suceden en torno a ella. El hecho de que siempre llegues al mismo tipo de reflexión, casi con los mismos razonamientos, es lo que se pretende narrar en sí. No solo porque la reflexión sea interesante o ingeniosa, que suele serlo, sino porque el hecho de que se repita denota que el personaje está obsesionado, y no se lo puede quitar de encima. Leyendo MBPM, uno piensa que el personaje ya ha dicho esto anteriormente, no es nada nuevo. Pero es que no se pretende que sea nuevo. Sino reflejar que somos presos de nuestros fugaces pensamientos, que a pesar de ser fugaces, nunca nos abandonan, porque siempre vuelven cuando menos nos lo esperamos. Es el "encantamiento" del que habla en MBPM.
Hay un párrafo que lo resume muy bien, y que pone en boca de el Rey (o por lo menos un personaje bastante parecido a él; de la misma forma que en CTB juega con F.Gonzalez y M. Thatcher, o su amigo Savater que también sale en MBPM):
<<... poder pensar en lo no obligado es algo crucial para cualquiera en la vida, sea quien sea, yo al menos lo encuentro crucial, poder pensar en lo que no corresponde, vagar con el pensamiento.>>
2. EL PODER DE LAS PALABRAS Y EL TIEMPO
Las sugerencias implícitas de las palabras también es una obsesión que se ve engordada por la manía de "vagar con el pensamiento", y esta a su vez por el tiempo. Los dos libros están llenos de condicionales, rara es la página en la que no usa condicionales, o disyuntivas, o enumeraciones. Incertidumbres en definitiva. La inseguridad sobre los efectos de las propias acciones, o de las propias palabras y de las formas en las que se dicen (conversación con el gitano o “I have done the deed” en CTB; como cambian las muertes con el paso del tiempo, con la erosión que sufren al ser contadas una y otra vez en MBPM). También las alusiones a "futuro lejano" aparecen en ambos libros. Así como expresiones que le permiten vivir en el pasado, o alejarse de un presente no deseado. El efecto de pequeñas interjecciones. En definitiva lo que otro autor calificó del Poder Mágico de la Palabras, en cuento que crean una realidad, que ni si quiera se comprueba, se asume por haber sido dicha, y se garantiza por múltiplemente contada. ("Aun no" en MBPM, o "vale" en CTB).
El tiempo deja atrás a los hechos, pero las palabras, como una máquina del tiempo (o incluso como una máquina en la que pudieras cambiar tu status social) traen los hechos de vuelta, haciéndote impotente, o más poderoso, según la situación (trato de usted del Rey, hablar en tercera persona del muerto, o el hecho de no poder olvidar los nombres mencionados que después servirán de carnaza al "encantamiento"; todo ello en MBPM). Los nombres, por cuanto que implican por lo menos una relación de parentesco meramente fonética (cuando uno pronuncia el nombre de una persona se le viene a la memoria otra persona con el mismo nombre que ha formado parte de nuestro pasado, y este última persona a veces no es deseable que salga de su baúl) suponen un freno indeseado en el acto de olvidar, en el acto de contar; ya no se puede contar lo mismo si estás obligado a pronunciar ese nombre; decir “esa persona” es un término neutro, pero mencionar el nombre de esa persona implicará diferentes y desiguales emociones en la conversación dependiendo del tipo de relación que haya tenido cada uno de los interlocutores. El nombre te condiciona, como el Abracadabra, por eso se suele sustituir por los pronombres personales “él/ella”.Precisamente porque el personaje de MBPM conoce ese poder evocador de los nombres, cuando presiente que se le va a mentar el nombre de alguien querido por la muerta, de alguien con el quien no quiere tener más relación (relación mental en el futuro consigo mismo) de la que ya tiene debido a las funestas circunstancias, entonces, lo evita. Persigue el desconocimiento porque quiere olvidar, quizás, para vagar con el pensamiento, o quizás el escritor quiere insinuar, escapar del pensamiento, escapar del encantamiento.
La irreversibilidad de las palabras es también recurrente en JM. Como si fuera un niño chico, JM no deja de fascinarse por el hecho de la irreversibilidad de lo que se ha contado, o mejor dicho de lo que se ha escuchado, y de sus inherentes complicidades:
-->el matrimonio como una institución narradora, los oídos que carecen de párpados, las manos manchadas de sangre y la vergüenza del corazón tan blanco; en CTB
-->pero también en MBPM; <<Y el niño miraría ya para siempre de otra manera sus aviones de miniatura: para siempre hasta que se olvidara>> y<< que ya no aguardan en el futuro sino que sestearán para siempre en mi conciencia incansable, mi conciencia que atiende a lo que ocurre y a lo que no ocurre, a los hechos y a lo malogrado, a lo irreversible y a lo incumplido, a lo elegido y a lo descartado, a lo que se retorna y a lo que se pierde, como si todo fuera lo mismo>>
3. EL TIEMPO Y SU PODER IGUALADOR
Hay un pasaje maravilloso en CTB, en el que JM describe de una forma silopsista casi, que todo lo que vemos, oímos, aprendemos o conocemos termina por olvidarse. Si lo irreversible era fascinante, ahora y por ello, el olvido lo es más. Las cosas no existen porque existen, sino porque nosotros reconocemos su existencia. En cuanto humanos ese es el último eslabón que nos comunica con el exterior y por qué no, también con el interior. Sólo somos un cúmulo de conocimientos. Conscientes de nuestras limitaciones hacemos fotografías y escribimos cartas para encadenarnos románticamente al presente que está siendo ya pasado, temerosos de un futuro sin raíces. Pero sin embargo, "hasta las cosas más imborrables tienen una duración". Incluso los mejores (y los peores) recuerdos hacen depender su presencia, su existencia, de la fuerza con la que son evocados, de la intensidad con la que fueron grabados. Así pues no es cuestión de existir, sino de perdurabilidad. En otras palabras, es cuestión de tiempo. El refranero popular lo dijo muy sabia y escuetamente: “El tiempo todo lo cura”. En un alarde de bello pesimismo vocacional, JM dice que todo se reduce al momento del registro, el de la carta o el de la foto, que terminarán extinguiéndose cuando nosotros ya nos estemos para valorarlos en su justa medida. Tal y como Roy le dijo a Deckard en Blade Runner: todos estos momentos (artificiales)desaparecerán en el tiempo como lágrimas en la lluvia, confundiéndose unas con otras, su diversa naturaleza se mezclará y ya no será posible distinguir que venía de un robot con pretensiones humanoides ( o humanistas) y que venía de la madre naturaleza, tan altiva y orgullosa ella. "Lo que se da es idéntico a lo que no se da" concluye JM. En cierta medida desprestigia nuestros intentos de "trazar una línea que separe esas cosas que son idénticas y haga de nuestra historia una historia única que recordemos y pueda contarse", porque todos ellos se ven abocados al yugo del tiempo.
4. SOBRE LA CRÍTICA DE BANALIDAD, Y OTRA VEZ LA REPETICIÓN
Algunos han llegado a comentar que CTB sigue el argumento de una telenovela venezolana, y que lo presenta maquillado por un poco de drama y seriedad académica. Es una exageración, pero no creo que esté muy lejos. Si se miran las historias de estos dos libros, los temas que trata no están muy lejos: infidelidades, busca de amores o sexo, alguna muerte dramática, embarazos no deseados... Lo que pasa es que esta crítica pierde de vista lo que te comentado anteriormente. Y es el carácter casi aleccionador de JM sobre el proceso de la narración, sobre el "encantamiento" ineludible que todos sufrimos. JM ha tenido el atrevimiento de hacer literatura sobre la literatura, usar análisis académicos de pura metalingüística para hacer literatura. Pero el que sus historias sean dignas de entrar en los anales de la literatura, no creo que dependan de las historias concretas de sus personajes... yo personalmente ya las he olvidado. Roger Waters, no pasó a ser lo mejor de Pink Floyd por lo que contaba de la guerra y de las exclusiones sociales, sino por la maestría y el don de la oportunidad con que enlazaba unas con otras, su obsesión por el padre muerto en la guerra, su sensación de no sentirse nadie ante el sistema... Su repetición, no era pesada, sino que era justamente lo que justificaba su éxito y su calidad. ¿Quién no se ha visto obligado alguna vez a recorrer el mismo camino a pesar de saber hacia donde le lleva? ¿Quién no se ha dejado llevar por por una concatenación de pensamientos involuntarios, y una vez iniciado no querer frenar el discurrir de los recuerdos? Tachar de repetitivo al minimalismo más clásico de Philip Glass, lo único que denota es que no entiende nada de nada. Lo mismo sucede con JM, desde mi punto de vista.
Todo lo que expresamos lo expresamos por nuestra boca. O ha sido ideado para ello, pero se queda a medio camino. Los personajes de JM no hacen sino hacer obvio lo que todo el mundo debería saber (incluso los personajes de las telenovelas). Y es que hasta el más inculto es un sabio a la hora de expresarse. Somos maestros inigualables a la hora de elegir las palabras. El medio de expresión es el medio humano por excelencia. Conocemos todos los recovecos de las formas en las que nos podemos expresar. Los matices de nuestras entonaciones son armas afiladas. Otra cosa es que unos tengan más formas para expresarse que otros.
Por último, una última justificación (pues a mi me gusta JM) a su repetición es la posible intencionalidad, o al menos, el seguro guiño al lector, para enlazar una obra con otra. Sobre todo en MBPM, donde menciona varias veces los títulos de otros libros suyos, incluso cuando todavía no se habían publicado. Ambos libros con títulos de Shakespeare. Quizás esos dos libros guardan una relación especial entre ellos, al menos así lo he visto yo al reflexionar sobre ellos.
JM es siempre, y afortunadamente, más de lo mismo.
La legítima acusación de asesinos a los altos cargos del PP
Abril de 2003. Pepe Crespo.
En estos días hemos asistido a un dilema moral y una situación desagradable para la convivencia. Me refiero a la acusación de asesinos que se está haciendo a los diputados del PP. Primero con carteles en manifestaciones, después en páginas web, recientemente Madrazo llama terrorista a Aznar, también en algunos ayuntamientos... y parece que va para largo.
Yo personalmente encuentro muy difícil llamar asesino a mi vecino del cuarto que es militante del PP. Mi vecino es buena persona y mis relaciones con él son cordiales. Me pregunto entonces que necesidad hay de crispar mi vida vecinal llamándole asesino cuando él realmente no ha asesinado a nadie.

Y sin embargo no puedo evitar el paralelismo entre la situación en el País Vasco y esta guerra. Los miembros de Herri Batasuna (y sus diversos nombres) no han condenado los asesinatos de ETA. Los miembros de Herri Batasuna no han apretado tampoco ningún gatillo. Pero a ellos si se les puede llamar asesinos. Si yo fuera vecino del País Vasco me resultaría chocante tener que decirle a mi vecino que es un asesino, ya que él no ha apretado el gatillo, y sin embargo creo que tendría una obligación moral de, sino decírselo personalmente, sí decirlo colectivamente y en público cuando todo un partido es el colaborador. Creo que es justo denunciar a quien colabora de una forma u otra con el terrorismo. Pero lo haría también quizás con la ilusa esperanza de que al recibir esa acusación cambiase de postura, y se opusiese en el seno de su organización al crimen organizado de ETA. A pesar de no ser ciudadano vasco, he elevado mi voz en varias ocasiones para denunciar esa colaboración criminal y he lucido orgulloso el lazo azul. Y por si fuera necesario decirlo, también he levantado mi voz contra Sadam como miembro de Amnistía Internacional, organización usada por Aznar en el Parlamento para su causa pero que no se ha demostrado muy favorable a la guerra que digamos.
Quiero dejar claro que cuando hablo de asesinato, no hablo de responsabilidad jurídico-penal, sino de responsabilidad política, la misma que exige Javier Arenas. Responsabilidad política por un apoyo político; si además se demostrase fehacientemente la colaboración penalmente punible, entonces ya sería cuestión de ir a los tribunales, ya sea el Tribunal Supremo en el caso de Batasuna, o el Tribunal Penal Internacional si aquí no se juzgan los presuntos delitos por parte del PP.

La segunda parte del paralelismo sería un gobierno cómplice con el terrorismo de EEUU. EEUU hace terrorismo de estado manifiestamente en cuanto que huye de la ONU cuando prevé que ésta no le va apoyar, y termina actuando al margen de la legalidad para defender intereses nacionales (algunos más sucios que otros)... eso es terrorismo de estado. La única diferencia entre Bush y un etarra es que uno actúa con mayores medios que el otro, y su impunidad le permite delinquir con la cara descubierta y presentarse como defensor de la libertad. Pero los asesinatos, las amenazas previas, la sordera pública y su esencia de cateto nacionalista son los mismos en uno que en otro. Pues bien, el gobierno de Aznar ha colaborado activamente con apoyos políticos desde la tragedia del 11-S a los planes de Bush, cuando la teoría del ataque preventivo se proclamaba a los cuatro vientos y nadie del gobierno la rebatía torticeramente, diciendo que la situación actual de Irak era la misma que hacía 12 años y por tanto no podía ser considerado preventivo. Aquella inicial solidaridad se convierte en servilismo en el momento en el que no se le pone limite. Todas las ansias asesinas de Bush, todas sus mentiras públicamente descubiertas, sus burdas estratagemas jurídicas en el ámbito internacional y el pisoteo de las libertades que dice defender en su propio territorio, su desprecio al disidente y su insulto simplista a la inteligencia de los pueblos (el que no está de nuestro lado está contra nosotros), pero sobre todo su campaña militar y la búsqueda activa de apoyos políticos que la justificasen... todo ello no ha sido frenado en ningún momento por nuestro gobierno, ni siquiera cuando un ciudadano nuestro está en Guantánamo. Muy al contrario, el gobierno de Aznar se ha callado hasta que ha podido e incluso ha jaleado cuanto ha podido las tesis de Bush en el Parlamento, en periódicos y con tertulianos incondicionales que se ven incapaces de cumplir eficazmente su papel como voceros del gobierno.
Así que tenemos a un grupo parlamentario que apoya el terrorismo y una guerra ilegal, unos GAL internacionales en Afganistán, y un saqueo del petróleo en el que de paso se quitará de en medio a un antiguo colaborador que ahora se ha vuelto rebelde, aunque sea igualmente asesino. A veces el silencio no es una opción moral, aunque lo contrario sea políticamente inconveniente. Creo que el gobierno del PP ha tenido varias ocasiones en manifestar su postura en contra de esta guerra, es decir, para no apoyarla. Algunos a título individual lo han hecho, otros incluso han dimitido; mi más sincera alabanza para ellos. Ellos son hoy por hoy, en términos éticos, lo mejor de la derecha española y espero que también su futuro. Pero el resto ha preferido mantenerse del lado del silencio y no condenar esta macro-injusticia, cuando ha sido tan avisada y tan pública que por primera vez en la historia se ha creado un movimiento anti-guerra tan enorme, tal y como decía Chomsky, ya que ni siquiera en Vietnam la respuesta fue tan rápida. Ellos pasarán a la historia como el grupo que apoyó y luchó activamente para esta guerra. Su silencio y/o sus vítores los hacen cómplices, y merecedores del controvertido calificativo político de asesinos. Aunque no aprieten el gatillo. Aznar me podrá llamar nazi... pero yo creo que si hoy en día hay un Hitler en el mundo sería aquel que tiene poder económico-militar para invadir un país, aquel que inventa conspiraciones y amenazas ficticias curiosamente focalizándolas en pueblos de otras etnias... ese señor es Bush, el mismo que el señor Aznar apoya incondicionalmente.
No pretendo equiparar absolutamente al PP con Batasuna. Los segundos son capaces de usar el miedo y la dictadura que de facto se vive en el País Vasco, se sientan al lado de personas que ven amenazadas sus vidas, mientras que con el PP, los miembros de la oposición no ven amenazadas sus vidas por sentarse junto a uno que discrepa. Y sin embargo en lo principal se empiezan a parecer; la no condena del uso ilegal de la fuerza que provoca muertes a miles. Jurídicamente es la no condena lo que ha fundamentado la ilegalización de Batasuna. ¿Hasta dónde va a llegar la indignidad de los militantes del PP?, la de mi vecino también (al que seguiré saludando cordialmente) que no se desmarca de toda esta bajeza moral y que mira hacia otro lado cuando muchos vecinos bajamos con la pegatina del "No a la Guerra" puesta, pero sobre todo es la indignidad de todos aquellos que tienen altos cargos, la más sangrante, nunca mejor dicho.
No soy partidario de la violencia, y no deseo que mis palabras sirvan para linchar a nadie del PP, eso deshonra al movimiento contra la guerra y hace victimas a los verdugos políticos. Pero me niego a callarme lo que creo justo decir, y es que los miembros del PP se han puesto de parte del matón del barrio, se han saltado la legalidad descaradamente y todavía se atreven a mantener lo contrario, van bajo unas siglas que ya están manchadas de infamia y sangre (incluso española), se ganan cada día una acusación que en ninguna forma veo punible y sí en cambio muy coherente con el precedente del País Vasco... la acusación, con todos sus matices y con la tranquilidad de ejercer la dignidad política es la siguiente: ASESINOS
Me solidarizo con la página www.noalaguerra.org y hago mía su acusación y su responsabilidad jurídica. Las guerras no suceden por casualidad, tienen unos responsables: "malditas sean las guerras y los canallas que las apoyan"

WIM MERTENS EN MURCIA
Pepe Crespo. 19/10/1998
Primero salen los cuatro vientos. Después sale él. El auditorio se llena de aplausos prematuramente agradecidos. Los que no estamos cerca agudizamos la vista para indagar en el rostro del compositor algún gesto que nos anticipe su intención de comportarse como un profesional, de reproducir en esa inmensa sala en directo y para todos a la vez, las mismas sensaciones que nos proporciona la escucha de sus discos. A veces los músicos pierden en directo, y nosotros esperamos que éste no sea el caso. Pronto se da la vuelta y se sienta al piano. Comienza el concierto.
La música de Wim Mertens te disecciona el alma. Te tienes que dejar acurrucar en su regazo, te sientes como si fueras la chica de King Kong, aprisionado en una gigantesca mano que te da calor y te acaricia. A medida que te confías empiezas a sentirte morbosamente incómodo por la injerencia que para tu intimidad significa ser penetrado por la creciente melodía minimalista. No tardas en percatarte de que te ha vuelto a engañar. Se ha servido de su belleza y calidez para auscultar lo más íntimo, y hasta lo más tenebroso, de lo que uno guarda bajo la piel. La mano se ha ganado sigilosamente tu confianza para una vez dentro estrujar lenta y angustiosamente tus sentimientos.
Las lágrimas recorren mis mejillas y el notarlo no hace más que aumentar esta justificada sensiblería. Llego a pensar en una suerte de rastro atávico. Como si en otra vida hubiese tenido una personalidad similar a la de su música y ahora, al tocarme las cuerdas de mi interior que se hayan en frecuencia armónica con aquella, me vibrara todo el fuego interior que empezó a crecer desde que era niño, o desde que los cromosomas de mis genes se empezaron a formar en la noche los tiempos. No encuentro otra explicación para la afluencia de sentimientos que la música de Wim Mertens produce en mi persona, para la facilidad de emersión de historias pasadas y futuras cual corcho en un océano de pentagramas.
El fracaso y la victoria, así como el pasado y el futuro tienen en la música de Mertens un destino imposible a la par que ineludible: ambos están condenados a reconciliarse respectivamente. El concierto se convierte en banda sonora de innumerables imágenes de fracasos, no necesariamente reales, que te han ido formando a lo largo de la vida. La sensación sobre la butaca es la de verte a ti mismo observando esos fracasos. Me recuerdo recordando. Tras alguna interrupción dirijo mi estado de ánimo sobre el porvenir, regodeándome en un futuro maldito por el fracaso, castrado de victoria, estéril. Pero igualmente la victoria, tanto la real como la ficticia, está presente en mi archivo emocional. Cuando la recuerdo siento nostalgia, una alegría sincera que me impulsa nuevamente a mirar hacia delante, allá donde me esperan nuevas empresas; y vivo el futuro. Tras el alborozo viene la reflexión, ésta que hago. Y me permite comprobar que el directo del compositor belga es para mí un instrumento que me sirve para elevarme y verme como un elemento en un continuo, como un actor en una película, para minimizar cada estruendoso detalle, ya sea éste positivo o negativo, y valorar el conjunto. Alguna vez he oído hablar en estos términos a algún budista, ¿será algo así lo que ellos sienten? No en vano muchos encuentran una ligazón religiosa en las obras de Mertens.
Con el comienzo de la segunda parte se abre una caja de sorpresas. Los que conocemos su directo (ésta ya es mi sexta oportunidad de verlo tocar) sabemos que tiene una obsesión por no repetir antiguas obras, salvo alguna que otra concesión en los bises. Siempre nos conquista con obras que en muchas ocasiones ni siquiera han salido al mercado, pero la forma de componer, su estilo inconfundible hace que interpretemos la música con las claves personales que ya conocemos. Su música la hacemos nuestra, pasa a formar parte de nosotros, nos saca del corazón los sentimientos arrinconados por la cascada de obligaciones de rápida ejecución con la que nos gusta cargarnos la espalda. Desempolva las cuerdas mágicas que están en nuestro interior y toca melodías que pareciera hubiésemos compuesto nosotros mismos en un pasado muy lejano. Al conseguir traerlas al consciente las reconocemos como nuestras ipso facto. Ni siquiera Wim Mertens es ya su autor, la música y toda su idiosincrasia cualquiera que ella sea, pasa a ser nuestra, personal e intransferible, se añade a nuestra experiencia sensible y se convierte en parte del baúl de los recuerdos al que echaremos mano para interpretar el futuro. Se adhiere, modifica y se constituye en nuestro carácter. La presentación del ultimo disco se convierte así en un ritual de entrega, de desposeimiento. Desde esa primera audición nos sentimos marcados. Es impresionante el éxito de sus conciertos con composiciones que su público no conoce. Efectivamente hay magia. Pero con esta segunda parte las cosas han sido diferentes, nos ha engañado, pues sin previo aviso al hacerse el silencio en la sala las notas de "Maximizing the Audience", su composición más emblemática, dan la señal de alarma en nuestros pabellones auditivos. Se producen murmullos y crujido de asientos. Los más avispados aplauden espontáneamente. Yo, permanezco impertérrito sin saber que está ocurriendo sobre el escenario. Mi amigo Fernando se lleva las uñas a la boca y yo agarro el asiento por los apoyabrazos y comienzo a mover las piernas entre rítmica y convulsivamente. Sólo al final del concierto, ya en el coche, me daré cuenta de la tensión muscular a la que el paroxismo me había estado sometiendo. Tras Maximizing se irán sucediendo todos los éxitos que nosotros conocemos. No recuerdo el orden, tan solo una quemazón en el respirar y unos continuos escalofríos. Cuando toca "Wound to Wound" (de herida en herida) y Dirk Descheemaeker se ahoga, me sorprendo imitando su ahogo al soplar con frenético ritmo el clarinete. Entre canción y canción al público no le queda más opción que gritar y aplaudir a modo de válvula de escape. Pero al final se aplaude no sólo porque lo pide el cuerpo sino para agradecer. Para agradecer a la persona de Wim Mertens la osadía de componer de esa manera y ofrecérnoslo. Para agradecer el concierto magistral y esa increíble segunda parte. Él puede ser que nunca sea consciente de lo que su música puede provocar, pero con nuestros aplausos esperamos que por lo menos consigamos que se haga una idea. Pocas veces me he sentido tan afortunado de estar en el momento preciso y en el lugar adecuado.
En realidad nos da igual si se ha portado como un profesional. Ha hecho mucho más que eso. Nos ha llegado al alma, nos ha satisfecho. Fuimos unos ilusos al ponerlo en duda. Ahora se irá. Seguirá con su vida, que es tan importante como la nuestra. Pero la diferencia es que nosotros nos llevamos en el cuerpo una experiencia inolvidable.
MUERTOS, MENTIRAS Y VÓMITOS
El siguiente texto fue un mensaje desesperado ante la manipulación de información en momentos tan dramáticos y tan decisivos como los días 11 al 14 de Marzo de 2004
Lo negarán mil veces, igual que hicieron con la ilegalidad de la guerra de Irak, todo se repite, pero ahora con luto en las familias:
*Cuando al día siguiente de la carnicería del 11-M nos seguían asegurando que era ETA...
*cuando el ministro del Interior se cubre las espaldas diciendo que deja las puertas abiertas a todas las vías de investigación, pero acto seguido añade la coletilla de que la principal sospecha es sobre ETA, para seguir influyendo en la opinión pública y en las pancartas
*cuando en TVE el jueves por la noche el portavoz del gobierno insiste en que “todo apunta a ETA”
*cuando la Ministra de Exteriores ordena difundir la noticia en el extranjero de que había sido ETA después de conocerse la cinta del Coram,
*cuando Arístegui salía en la TV defendiendo la hipótesis de ETA el viernes a las 14.00 -cuando no se cree el comunicado de ETA sabiendo que los asesinos etarras siempre están orgullosos de su causa y que según el Ex-ministro de Interior “ETA nunca miente”,
*cuando Aznar tampoco cree la carta de Al-Qaeda ni si quiera a sus amigos expertos norteamericanos
*cuando Acebes habla de posibilidades de ETA por encima de las de Al-Qaeda mientras en las portadas de los principales periódicos se pueden leer datos que apuntan a lo contrario,
*cuando la INTERPOL opina que no tiene pinta de que haya sido ETA y aquí erre que erre,
*cuando ya el sábado El Mundo publica las declaraciones de Rajoy diciendo que tiene la “convicción moral” de que ha sido ETA (como si en una investigación importasen las convicciones y no las pruebas)
*cuando absolutamente ningún miembro del gobierno da crédito a lo que va creciendo en la mente de la opinión pública
*cuando le retrasan la verdad a las familias angustiadas de los fallecidos...
... Cuando todo esto pasaba tuve la misma sensación que con la guerra de Irak... todo el mundo en contra, toda la prensa denunciando la falsedad de las pruebas presentadas en la ONU por Powell y secundadas por Palacio (pruebas que después los propios norteamericanos confirmaron falsas, todo el mundo sabiendo que era ilegal, todos los expertos en derecho internacional en contra del gobierno, el mundo en la calle y ellos haciendo encaje de bolillos para justificar sus bombas. Qué triste. Pero más triste aún será que les votemos una vez más, esta mañana día 14-M, seguramente obtendrán un buen resultado...el marketing, las filias ylas fobias...todo menos la razón actuará sobre un pueblo adormecido.
¿Adormecido? Sí, porque de vez en cuando se despierta agitadamente. Las manifestaciones de ayer viernes en la sede del PP me parecen un acto de lucidez y de civismo, pero solo serán puntuales y se olvidarán, volveremos a dormir mientras nos pasan la mano por la cabeza, para tranquilizarnos. “España va bien, no te preocupes, déjalo en nuestras manos que nosotros somos los expertos y sabemos del tema”. La gente engañada a miles en la manifestación, mascando la mentira y con carteles contra ETA. “Son la misma mierda; ETA y Al-Qaeda” decían algunos manifestantes que se percataron de lo que estaba pasando, a lo que debería añadirse: la primera mierda ya la teníamos, la segunda nos la ha cagado la gaviota del PP en su vuelo a EEUU.
Las acusaciones al PP es algo que jamás hubiese sucedido en un país tan “patriota” como EEUU, allí además de dormilones, son ciegos, y cuando se despiertan no es posible que vean nada porque las grandes palabras de Justicia y Libertad se usan como escudo. Sólo algunos grupos bien organizados y algunos intelectuales sueltos tipo Noam Chomsky son capaces de preguntarse “Por qué nos odian”. Nosotros en cambio, españoles, al día siguiente ya lo estábamos haciendo en las sedes del PP.
Pero también lo hicimos con la guerra de Irak y se nos olvidó al poco tiempo. En último termino la responsabilidad no es del Gobierno sino nuestra. Si de verdad estábamos en contra teníamos que haber seguido manifestándonos, todos los días, incluso hasta la huelga general. Algunos dirán que es demasiado, que teníamos que seguir haciendo nuestras vidas y nuestros trabajos... que se lo digan a los 200 muertos del jueves. Si realmente queremos que esto no vuelva a suceder habrá que ir a la raíz del problema, lo primero pillar a los criminales (cosa que está haciendo muy bien la policía) y acto seguido, retirar las tropas de Irak, pedir perdón por la ilegalidad e inmoralidad cometida, elevar nuestra voz por los palestinos y otros similares, y denunciar las décadas de política exterior violenta y terrorista de EEUU. Y si hay que echar al PP pues se le echa, en las urnas o a fuerza de huelgas generales y manifestaciones (que no solo son democráticas sino que además son constitucionales). Pero eso solo pasará si vemos caer algunas bombas desde aviones sobre territorio español. Entonces realmente pensaremos que los muertos de la guerra son los mismos que los nuestros. Pero todavía podemos aguantar unos cuantos atentadillos de nada ¿verdad?
La semana que viene volveremos a pelearnos por Gran Hermano (el de mentira) y Crónicas Marcianas, volveremos a ser felices en este siglo XXI, mientras más violencia y más guerras se están gestando con la colaboración de nuestros gobiernos. Cuando tenemos a los muertos frescos nos rebelamos, pero si hay que mantener el esfuerzo, preferimos digerir la mentira rápidamente y volver a dormirnos... ¿Cuándo aprenderemos a despertar y vomitar de una vez?
Pepe Crespo.
SUPERTRAMP O LA NOSTALGIA DE IDEALES MARCHITOS
Veo a una chica con una camiseta que pone en la espalda “Corazón Latino” mientras oigo The Logical Song deSupertramp en el coche, y me invade un paroxismo de nostalgia ideológica. La canción me hace vibrar de emoción, y más allá del simple “cualquier tiempo pasado fue mejor”, me sugiere un mensaje: “Habéis perdido, pero teníais razón; al menos no lo olvides”. No creo que me equivoque en calificar la sensación de pura, pese a que esa chica también califique su admiración por el Amor como tal. Sin embargo el amor ha sido muy manoseado por artistas prefabricados, la mayoría de la música comercial hace ilusión a la fiesta, al amor, al sexo, la diversión, Ibiza... sólo tienen un mensaje: “cómprame y no pienses de forma crítica, piensa sólo en cosas felices y que no te la amarguen los pesados de los cantautores, en el fondo lo importante es follar, beber, bailar y estar a la moda”. No digo yo que escuchar música tuviera que ser una penitencia, ni que Supertramp no llegaran a ser comerciales, pero desde hace algunos años el aspecto comercial me resulta tan descarado y de tan mal gusto que me parece deleznable. Es un insulto para mis ya castigados oídos, porque ellos escucharon otras músicas auspiciadas por otros tiempos, incluso cuando no eran los míos.
Hace años el poso social del que se nutría la imaginería de los compositores, por sólo poner un ejemplo, se centraba en temas como la paz (no sólo como valor cristiano-hippie absoluto, sino también como oposición política a guerras concretas), el rechazo a la cultura del tener frente a la del ser, eran cínicos con el consumismo y predicaban la rebelión contra el conservadurismo imperante. Las feministas, los homosexuales y las minorías étnicas se palpaban no sólo en la calle, sino también en el escenario académico, lo cual se traducía en una ebullición constante de artículos de periódico y nuevas revistas y la creación de departamentos universitarios que se ocupaban de tales cuestiones. Existió un crecimiento moderado del pensamiento y la conciencia crítica en aquellos años.
Pero parece que todo ello ha quedado como un inevitable florecimiento del conocimiento, como una edad joven e inocente de un momento determinado de la historia que tenía que llegar a su fin. Una vez la sociedad se ha hecho adulta ha preferido olvidar ese espíritu renovador y volver, también de manera inevitable, a la “seriedad”. Unos dirán que porque ya no nos queda nada por lo que luchar, otros porque se aburrieron de tanto desgaste, porque sus vidas se convirtieron en el reflejo de una lucha de la que se parte en inferioridad de condiciones y cuyas hipotéticas victorias no verán en vida, y ello provoca un acritud vital con la que no merece la pena vivir la única vida que se nos ha dado.
Hoy en día no existen ministros de censura, todo es mucho más sutil. Ahora los periódicos sacan fotos de mujeres al frente de empresas, de gays y lesbianas en series de televisión, y de negros que son premiados en los Oscar. Nos han dado lo que pedíamos, o mejor dicho, nos han vendido lo que reclamábamos comprar. Nos han hecho tragarnos nuestras peticiones bajo la forma mutante del mercado, y nos tenemos que sentir agradecidos.
Mientras tanto las reivindicaciones que van más allá, las más clásicas, siguen en el pozo del olvido: los ricos siguen gobernando el mundo, y los tentáculos de su poder barnizado con la legalidad del mercado nunca alcanzaremos a comprenderlos del todo. El mundo no tiene la intención de cambiar por sí mismo. Son reivindicaciones “marxistas”; un adjetivo del que muchos huimos porque es aburrido, triste, negativo. El marxismo ha muerto porque lo asesinó la peor dictadura de todas; la moda. La necesidad de seguir creando modernidad, de alentar la riqueza del país mediante el simple consumismo desbocado, crear nuevas necesidades para quien puede pagarlas y descuidar a quien más cuidados necesita... si uno tiene que progresar y superarse, no puede estar pendiente de sesudos análisis marxistas que además están pasados de moda en la propia izquierda... casi me da vergüenza utilizar la palabra marxista, pero he de reconocer que los viejos marxistas pesados y tostones, eran sabios, o al menos, tenían mucho de razón e iban en la dirección correcta... una dirección tristemente condenada al fracaso.
Mi padre es empresario y no está de acuerdo con elactual reparto de la riqueza en el mundo. Tampoco la empresa en sí es un ente que tenga un intelecto propio y malvado. Ni siquiera el que inventase las empresas podría haberse imaginado que su criatura se volvería tan voraz. Es la macro-dinámica del capital la que hace que todavía vivamos en un mundo injusto, donde la mayoría de la población vive en la pobreza, donde una minoría que está asentada en un poder adquisitivo hará, por inercia, todo lo posible para mantener ese nivel. Y por ello una minoría rica seguirá consumiendo la mayor parte de la energía del planeta, y si tenemos que invadir países para ello o poner a dictadores donde hay una democracia incipiente, ya habrá quien lo haga. La historia de EEUU así lo demuestra. Un país donde lo político se mezcla tanto con lo empresarial (y últimamente con lo religioso) que a veces resulta difícil separarlo. Si el PP ha sido así de descarado con el derecho internacional y con la población nacional, si la prepotencia de EEUU ha sido tan ostentosa en el tema de la guerra de Irak, imaginemos que es lo que harán con la posguerra, donde los escándalos de la reconstrucción nunca serán tan humillantes como una niña desangrándose en la portada de un periódico, o imaginemos que es lo que harán cuando se trate de hacer leyes que recorten las libertades, el derecho al trabajo y sus condiciones, la explotación de unos países pobres por unas compañías extranjeras que tienen las presiones diplomáticas de su parte... si con la guerra hemos visto la mayor oposición que se pueda esperar de la población mundial y ahora en España millones de ciudadanos votarán de nuevo por el PP, entonces... sí, hemos perdido la juventud, y con ella la dignidad.
Pero haré también algo de autocrítica. ¿En qué hemos quedado los que cantábamos junto a la Bruja Avería “Viva el mal, viva el capital”? Mis grandes ideas y aspiraciones sobre el mundo se han diluido en un mar de nuevas e ineludibles necesidades, me ha pasado lo que Momo decía que era el principal signo de hacerse adulto: me falta el tiempo. Ahora mi tiempo es de otros. Y yo también quiero ser de los mejores y prosperar, y veo necesario luchar para ganarme un futuro más o menos estable... ¿hasta que punto estoy imbuido de esa cultura nefasta que en nombre de la superación de uno mismo dejó en la estacada las más nobles ideales? ¿Me levantaré un día preguntándome quién soy yo, tal y como me cantan los Supertramp? Tengo un jefe que obliga a sus trabajadores a echar un día gratis a la semana. Podríamos quejarnos, podríamos denunciarlo, pero entonces quedaríamos mal, porque seríamos trabajadores revolucionarios, gente problemática. No nos gustan los problemas y la amenaza de que otros nos vean como un problema nos ahuyenta la posibilidad de simplemente luchar por lo que incluso la ley reconoce que es justo. Sin embargo eso no es lo peor. El soportar el escrutinio propio y ajeno sobre si uno es problemático o no, se supera con una maduración que en muchas ocasiones es rápida (a fuerza de palos). Lo peor es que estas prácticas se hacenbeneficiándose de la situación general que hay para conseguir un puesto de trabajo. Quizás sea mejor callarse la boca... más vale pájaro en mano... Poco a poco te domestican para que seas dócil, se te atemoriza, y si en tu adolescencia se te toleraba que fueras un poco radical, ahora se supone que has crecido y has perdido el beneficio de hacer preguntas incomodas. Al final todos terminamos encontrando el espacio que se nos tenía reservado, todo encaja perfectamente en la lógica del sistema, un sistema que te permite ser rebelde durante un tiempo para que no te permitas volver a serlo nunca más. Los jóvenes son soñadores y de izquierdas y los adultos conservadores. Es una evolución natural e inexorable. Soy un pieza más, o como dirían los míticos Pink Floyd, otro ladrillo más en el muro. La Canción Lógica de Supertramp es una especie de epitafio de mi juventud y una denuncia por haber aceptado de alguna manera esa lógica. Empecé como un inocente bebé, me enseñaron a ser crítico, pero sólo están dispuestos a admitir la crítica hasta cierto punto, hasta que subvierta el orden económico establecido. Si voy más allá me llamarán radical. Ahora les gustaría que algunos vomitásemos nuestros conocimientos para volver a ser dóciles.
Pero si bien reconozco que me han ganado la partida, que nos han ganado la partida, ello no me impedirá recordar otros tiempos con nostalgia, no llegaré a ser un converso total, y los movimientos anti-globalización, otro mundo es posible, anti-guerra, anti-imperialistas, etc... tendrán, en principio, mi simpatía y mi apoyo, por muy tostones que se puedan poner y por muy estrechos de miras que puedan ser en algunos planteamientos. No olvidaré que mi juventud murió en esas trincheras, y si bien no pueden ya contar conmigo porque mi comodidad me lo impide, no los juzgaré mal , no los acusaré de criminales, ni de fanáticos. Yo pasaré por la autovía que el sistema me hizo, en un autobús publicitario del mismo, mientras ellos hacen su carretera. Y si me escupen con su radicalidad al cristal, ello no empañará mi juicio sobre lo fundamental: ellos tienen razón, igual que yo la tuve un día.
Esto no es una propuesta y no tiene nada que ver con la acción. Esto sólo es un lamento por la perdida de mis agallas, de las de mi generación en general, y un apoyo a todos aquellos que todavía no las han perdido... y no tienen porqué perderlas. No caeré yo en esa supertrampa de dejar sin aliento a quien sueña con un mundo mejor, no asesinaré al idealista para venderle la lógica del sistema y matar las pocas esperanzas que le quedan al planeta. No tentaré al eternamente disidente con los elixires de la comodidad y el éxito, desde mi prisión intelectual. Conforme los acordes del órgano suenan y la batería confirma la contundencia de la música, las imágenes de un pasado prometedor se agolpan en mi
mente, y los ojos me brillan al escuchar el grito pueril del cantante de Supertramp: “¿quién soy yo?”
==== Algunas letras de las canciones de Supertramp====
LOGICAL SONG
Cuando era joven, la vida me parecía maravillosa, un milagro, era hermosa, mágica.
Y todos los pájaros en los árboles cantaban tan felizmente..con alegría y juguetones, me miraban.
Pero luego, me mandaron fuera para aprender a ser sensato, lógico, responsable, práctico.
Me enseñaron un mundo donde podía mostrarme digno de confianza, clínico, intelectual, cínico.
Hay momentos cuando todo el mundo duerme...
...en que las preguntas se vuelven demasiado profundas....
...para un hombre tan sencillo como yo.
¿Quieres decirme, por favor, lo que hemos aprendido?
Se que suena absurdo....
...pero, por favor, dime quién soy.
Ahora, cuidado con lo que dices o te van a llamar radical, liberal, fanático, criminal.
¿No quieres apuntarte? nos gustaría sentir que fueras aceptable, respetable, presentable, un vegetal.
Hay momentos cuando todo el mundo duerme...
...en que las preguntas se vuelven demasiado profundas....
...para un hombre tan sencillo como yo.
¿Quieres decirme, por favor, lo que hemos aprendido?
Se que suena absurdo....
...pero, por favor, dime quién soy, quien soy, quien soy, QUIEN SOY.
Cuando era joven la vida era.....condenadamente maravillosa.
CHICO POBRE
¿Puedes creerme cuando digo que no hay nada que me guste más
Que sentarme aquí y hablar contigo?
Aunque desvaríe sobre unas cosas y otras
La belleza de esto es tan pura para mí
A pesar de que soy un pobre chico
Todavía puedo ser feliz
Mientras me sienta libre
Mucha gente que conozco está envejeciendo muy pronto
- ¿Te sientes como cansado?
Para impresionarte con el dinero que obtienen
- Será mejor, será mejor que cambies tu teoría
Se quejan incluso de una gota de lluvia
Y pasa lo mismo con los sueldos que ganan
Yo no voy a ser así
No me importa si llueve, no me importa si nieva
No me importa nada, si sé
Que tú estarás aquí conmigo
Vamos a exponer nuestro único punto de vista
¿Cómo vamos a permitirnos vivir como tú?
Esta vida sencilla es sencillamente insuficiente
Tenemos que guardar las apariencias
Pobre chico, si esto tiene que ser así
Pobre chico, es "tú por ti y yo por mí"
Pobre chico
He hecho lo que he podido, intentando entender a todos los tontos y su
dinero
Cuando sabes que nunca usarán la mitad de lo que tienen
Con tener suficiente para arreglármelas me va bien, no me importa si
piensan que soy raro
Nunca voy a cambiar mi punto de vista
No me importa si llueve, no me importa si nieva
No me importa nada, si sé
Que tú estarás aquí conmigo
Todo el camino
No me importa si llueve, no me importa si nieva
No me importa nada, si sé
Que tú estarás aquí conmigo
ESCUELA
Puedo verte por la mañana cuando vas a la escuela
no olvides tus libros, sabes que tienes que aprender la regla de oro
el maestro te dice que dejes de jugar y sigas con tu trabajo
y que seas como Johnnie - el empollón- que nunca elude el trabajo
¡él progresa!
Tras la escuela estás jugando en el parque
no estés fuera hasta muy tarde, no dejes que se haga oscuro
ellos te dicen que no esperes y aprendas eso sobre la vida
y crece sólo como ellos - no dejes que tu trabajo quede fuera
y tu estás lleno de dudas
no hagas esto y no hagas eso
¿qué intentan hacer?
-hacer un buen chico de tí
¿saben cómo se hace eso?
-no los critiques, ellos son viejos y sabios
-haz cuanto te dicen
-ellos quieren que el demonio
no te saque los ojos
quizá esté equivocado por luchar
o quizá sólo soy un loco, no sé si estoy equivocado
pero mientras yo viva diré esto
siempre dependerá de tí si quieres ser eso
si quieres ser eso
si quieres ser de esa manera
¡haces grandes progresos!
Selma y Black Diamond 17 de octubre de 2000
Un mensaje de mail a algunos amigos/as desde la nostalgia, cuando estaba en Copenague.
Bajo la cabeza. La vuelvo a levantar. Las paredes acristaladas de la biblioteca del "Black Diamond" son deleite y tentación para un voyeaur como yo. El Diamante Negro (Black Diamond) es un gran complejo, donde se ubica la biblioteca más moderna de Copenhagen, además de varias salas destinadas a eventos sociales, musicales, etc... Desde fuera se percibe como un edificio inclinado, en forma de diamante, con cristales opacos. Desde dentro el 90% de la infraestructura es transparente.
Cuando me canso de estudiar en la sala de "Researchers" me bajo un rato a investigar en el energúmeno edificio. Acabo de regresar de uno de mis descansos, y sin embargo me encuentro igualmente cansado. La teoría feminista sobre negociación cansa mucho. Vuelvo a bajar la cabeza para buscar el renglón por el que me quedé. Ya lo recuerdo. La negociación y su literatura; son varios autores los que se analizan ahora, uno de ellos expone la hipótesis de una negociación competitiva frente una cooperativa.... vuelvo a levantar la cabeza. Una pareja permanece apoyada en la barandilla de un puente que une las dos principales partes de la biblioteca. Han salido fuera para descansar. Se les ve pero no se les oye.
Bajo la cabeza, esta vez para darme un ligero masaje en el cuello. Tengo un poco un sueño.Hablan de algo intrascendente que les ha pasado, quizás a un amigo, no necesariamente a ellos. La chica mueve constantemente la cabeza y las manos de izquierda a derecha, como explicando una sucesión de alternativas. En realidad gesticula tanto porque está a gusto y quiere hacerlo notar, quizás quiere buscar la complicidad dialéctica del chico. Ya hacía unos minutos que lo había conseguido, pues él asentía enérgicamente con la cabeza cada vez que ella le exponía las ventajas y desventajas del asunto, pero ella no podía verlo porque miraba al piso de abajo desde la altura, sin atreverse a comprobar el efecto que sus palabras estaban teniendo en la atención de su interlocutor. Yo en cambio si podía verlo.
Entre mi asiento y la pareja se dibuja una infinita línea vertical, que no es sino la división entre vidrio y vidrio que hay cada 10 metros, con tal suerte que viene a caer justo entre los dos. Así que ahí están, deseando encontrarse pero separados todavía por una barrera invisible... y quizás inexistente. No respondemos al sencillo y aburrido mecanismo de los mandriles, no señor, afortunadamente no.
Me pregunto cuantas veces me he encontrado en un proceso comunicativo similar. Y me gustaría tener unas claras conclusiones que me ayudaran en mis futuras conversaciones, pero lamentablemente no las tengo. Creo que incluso en las numerosas ocasiones en las que hablamos de cosas banales intentamos transmitir nuestro interés, o también nuestra capacidad de interesar. La mera información no existe, salvo en el confesionario, y ni siquiera ahí, pues tratamos de obtener un perdón más benévolo con una voz más humana. Trato de recordar situaciones en las que quise comunicar mi interés, mi disponibilidad, mis deseos, pero solo fui capaz de comunicar mera información. Hubiera sido tan fácil decirlo. Pero mi inseguridad, que se refleja en el hecho de no hacerlo, es a menudo captada (¿apreciada?) por la persona con la que hablo. Sobre todo si esa persona también tiene cierta incertidumbre. Son demasiadas las circunstancias en las que he tenido que bajar la cabeza cuando en realidad quería levantarla. Demasiados pensamientos oscuros y retorcidos que afloran al exterior cuando en realidad todo estaba claro en el interior. Las palabras como espejos, que reflejan fugazmente intenciones temerosas de salir, temerosas por no ser escuchadas, comprendidas, repudiadas, juzgadas, malinterpretadas, falseadas, utilizadas. Pasa todos los días, incluso con la más nimia conversación en una tienda, al pedir un roducto, el talante con el que te diriges al dependiente o con el que él/ella se dirige a ti, siempre trato de ver el estado de ánimo que hay detrás, que es lo que se guarda. Quizás sea el caso de esta pareja. Quizás lo mismo son hermanos que intentan simplemente convencerse mutuamente sobre que regalo comprarle a sus padres. No lo sé.
Bajo la cabeza. Abro los ojos y los colores del subrayado me recuerdan rápidamente que estaba estudiando en la biblioteca. Me doy cuenta de que he estado totalmente ausente por unos minutos.
De repente su conversación me parece odiosa, no tiene nada que ver con lo que yo estoy imaginando. En realidad ella es una parlanchina imparable y él quiere regresar a la sala de lectura. Aunque creo que ni siquiera estaban dentro. Podrían ser unos de tantos turistas que acuden a los conciertos de música clásica que se dan en alguna de las salas. Me parecen gente aburrida.
Sin apenas sospecharlo ellos me han sugerido una jornada de actividad mental que estaba destinada al letargo más profundo entre las páginas de un libro con el horrendo título de "Negotiation and Dispute Resolution". Sin ánimo de ser prepotente, mi conversación conmigo mismo ha podido ser mucho más rica y sugerente que la que ellos han tenido detrás de todas esas toneladas de cristal. Me siento afortunado y me acuerdo de "Dancer in the Dark" y de la encomiable virtud de Selma (Bjork) para dejar volar su imaginación, o mejor aún, para combinarla con la negación de la realidad. La creatividad se transforma no sólo en una herramienta de supervivencia, sino también en una fiesta paradisíaca intransferible. Una permanente sonrisa en la boca incluso en los momentos más duros, pero no por hipocresía, sino por aferrarse a la felicidad como directriz principal de lo que te debe mover cada día cuando te levantas. Selma, al igual que Peter Pan y probablemente tantos otros (Bizcochito, Truman si se hubiese quedado en su mundo, otro tanto con Demi Moore en "Pasión por Vivir"), ha elegido la caja número 2 cuando en realidad sólo existía una caja. Eso es valentía, inconformismo, proponer soluciones creativas. Selma es sin saberlo, y probablemente sin quererlo de haberlo sabido, una gran política. Mi heroína canta en uno de sus musicales ficticios:
<<When the bee stings, When the dog bites,
When I'm feeling bad, I simply remember my favourite things
And then I don't feel so sad>>
[Cuando la abeja pica, cuando el perro muerde, cuando me siento mal, simplemente recuerdo mis cosas favoritas y así no me siento tan triste]
Levanto la cabeza y recojo los libros. Es hora de dejar de estudiar, iré a casa a hacerme una buena comida y a reírme un rato con mi vecina la bosnia. Me encuentro extrañamente contento.
El hecho de que en una conversación seamos capaces de tener tantos pensamientos paralelos, el hecho de que podamos escaparnos, a veces incluso sin poder evitarlo, de las conversaciones y no avergonzarse de ello es una virtud que sin llegar a ser la de Selma, me ayuda a sobrellevar el aburrimiento de esta semana de vacaciones, y me congratulo al compartirla con vosotros. Bien porque "padecéis" los mismos síntomas (quizás como el resto de los mortales), bien porque me conocéis y os mostráis receptivos a mis idas de olla de terapia colectiva norteamericana. O sencillamente porque echo de menos vuestra compañía, vuestra afinidad, vuestras charlas.
Un abrazo y un beso a todos desde este arrebato de nostalgia.
Pepe Crespo.
voy a meter con ella como obra de arte, porque no la he visto ni la voy a ver. Quiero predicar con el ejemplo y no colaborar con lo que creo que es una mentira. No estoy dispuesto a ignorar la premisa de la que se parte, cuando se decide hacer una película así por determinadas personas. Mi boicot no tiene nada que ver con las absurdas acusaciones de antisemitismo ni con la excesiva violencia: si hay que hacer una película sobre Jesucristo, lo tienen que crucificar los judíos, y aún así hay judíos en la película que son contrarios a esa decisión. Y en cuanto a la sangre, en la era post-Tarantino no cabía esperar un Jesucristo muy diferente. No, no va por ahí la cosa.
Jesucristo-Spiderman, solo sabiendo hasta qué punto hay historia y hasta qué punto hay ficción en los relatos que inspiran la película, se puede ir a verla para apreciar su arte sin resultar empapado de la mentira histórica que nos quieren hacer creer que sucedió. De la misma forma que si Oscar Wilde hubiese dicho que la narración de “El gigante egoísta” hubiera sido histórica y no un cuento para niños, de la misma forma creo que la Iglesia Católica y Mel Gibson están promocionando una mentira (aunque ellos sin duda la vean como verdad científica), una mentira consagrada por imágenes que valen más que mil palabras, especialmente cuando las palabras son mentiras (o al menos no han sido probadas como verdades históricas).