Chumberas. Salvador Martín

LA GACETA DE GAUCÍN

contactar
colaboraciones
narrativa
romances
mis alumnos
enlaces
libro de visitas
inicio
opinión
 

 

El Sueño..

Le gustaba dormitar en el sofá del salón antes de irse al dormitorio. Desde el estudio, mezcladas con las voces de la tertulia que yo escuchaba en la radio, se oía, como sonido de fondo, el programa de televisión que ella había empezado a ver. Al poco rato, sus gritos me hacían correr hacia el salón y, rutinariamente, la despertaba y la invitaba a irnos a la cama.
Una noche, cuando llegué junto a ella, la lividez de su rostro, las gotitas de sudor frío que aprecié en su frente y sus débiles y angustiados “no, no, no...”, hicieron que me olvidara de la rutina. Con el corazón en un puño, los nervios a punto de estallar y, probablemente, con un rostro más lívido que el suyo, la zarandeé sin contemplaciones.
Cuando conseguí hacerla volver en sí, me habló de una intensa luz blanca, de un camino iluminado por esa luz en el que caminaba con su vestido de primera comunión, de cómo la abuelita vieja, envuelta en una túnica tan blanca y resplandeciente como la luz, la llamaba para que fuese con ella, y de sus intentos vanos por no escuchar a la abuela y salir de aquel lugar.
Esa noche no pude conciliar el sueño. Desde entonces, aunque me cueste una discusión antes de desearnos buenas noches, no le he vuelto a consentir que descabece el primer sueño ante el televisor.

Teodoro R. Martín de Molina