Declaradas Reserva Natural en 2001, las Lagunas de Puebla de Beleña
son un complejo lagunar integrado por dos lagunas (la Laguna Grande y la Laguna
Chica) y pequeñas charcas. De carácter estacional y muy someras (unos ochenta
centímetros de profundidad máxima), están situadas al pie de la Sierra de
Ayllón, a 905 metros de altitud y tienen una superficie aproximada de 190
hectáreas.
Su importancia natural se debe a su condición de zona de paso
primaveral y concentración migratoria de grullas y aves acuáticas, entre otros
grupos faunísticos. Su carácter marcadamente estacional condiciona la
existencia de una flora singular y comunidades vegetales de gran valor.
Uno de los parajes menos conocidos pero más interesantes del lugar
es su pequeño alcornocal, singular (es uno de los más septentrionales de la
Península Ibérica) y recóndito bosque situado en un pequeño valle al final de
la subida a Cantarranas.
Aún no siendo una de sus poblaciones más conocidas, Matarrubia es
uno de los términos municipales más singulares y extensos de Guadalajara.
Situada en la entrada al monte bajo alcarreño, en confluencia con
el llano de Uceda y el inicio de la Sierra Norte, con el Monte del Ocejón al
fondo, el paisaje de Matarrubia es especialmente singular, un aire diáfano y
bandas de colores vivos extendiéndose hasta un horizonte dominado por montañas
azules.
Las terreras son cárcavas o barrancos de arcilla que se forman por
derrumbamientos de las laderas de algunas colinas. En Matarrubia son muy
numerosas y ofrecen un paisaje singular.
En Matarrubia los inviernos son crudos y los veranos tórridos, como
corresponde al clima continental. Sin embargo pertenece a la campiña de
Guadalajara, siendo su clima más moderado que el de la cercana serranía. La
nieve, visible casi todo el año en las vecinas montañas de la Sierra del
Ocejón, raramente invade masivamente sus calles, aunque más de un año ha habido
excepciones, como demuestran algunas de las fotos de esta galería.
El enclave privilegiado de Matarrubia la sitúa en la cercanía de
poblaciones y paisajes tan notables como diversos.
Puebla de Valles, enclavada en un extenso valle rodeado de
cárcavas rojas, ofrece desde la carretera un atractivo paisaje.
Valdesotos, término recorrido por el río Jarama, además de un
conocido puente romano, posee las primeras muestras de arquitectura negra de la
zona. Valverde de los Arroyos o Majaelrayo, no muy lejanas, son ya poblaciones
características de este singular estilo de construcción.
Hacia la campiña, Villaseca de Uceda o La Mierla, pequeñas poblaciones, albergan modestas
construcciones y paisajes no tan modestos, en espera de ser descubiertos.
Desde el pantano de El Vado, el camino forestal que lleva a Matallana ofrece las vistas
más extensas de la zona. Antes de llegar a Matallana, en un entorno serrano privilegiado, La Vereda es quizás
el conjunto de arquitectura negra más cuidado y espectacular. Más allá, en Matallana es notable la integración entre
construcciones y paisaje.
La existencia de una gran veta de pizarra ha determinado la
existencia de un grupo peculiar de pueblos conocidos como "pueblos negros".
Dentro de La Serranía, la comarca que al Noroeste de Guadalajara los acoje,
conforman una atractiva ruta caracterizada por el uso de la pizarra y la piedra
oscura como material generalizado de construcción.
Enclavado al sur del Sistema Central, cumbre del subsistema serrano que lleva su nombre,
el pico del Ocejón es una de las cumbres más características de Guadalajara.
Situado al noroeste de la provincia, sus 2.048 metros de altura (metro más, metro menos, según la fuente)
despuntan desde gran parte de la provincia y presiden algunos de sus más bellos paisajes.
Al Ocejón se puede acceder desde Almiruete o Valverde de los Arroyos,
aunque la ruta más conocida parte de Majaelrayo.
"Desde su barrio superior, un camino parte en dirección este, descendiendo unos pocos metros
para cruzar el pequeño arroyo situado en la parte posterior del pueblo.
Es muy fácil seguir esta senda que va subiendo discurriendo entre las estepas, sin pérdida posible.
La marcha puede durar entre dos horas y dos horas y media, y es necesario llevar agua"
(Guía de Turismo de Guadalajara).