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Cuidado con algunos grupos
"famosos", que se llaman cristianos...
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¡OJO
CON SU ORTODOXIA ...!
Hay que tener mucho cuidado con esa
ortodoxia que sirve como base a una posición
social y que asegura la explotación
del pueblo, tanto económica como espiritual, moral y
psicológica. La ortodoxia puede ser un instrumento de
opresión, pues no consiste en bizantinas
disputas sobre asuntos teológicos, sino que fundamenta
una doctrina que proporciona muchas
ventajas a los dirigentes. No son
condiciones meramente intelectuales, no es eso, no es la
fidelidad a una fe que llega al corazón, es la fidelidad
a una doctrina que Jesús define como la
tiniebla, la mentira, que con sus argumentos oculta
el amor de Dios al hombre, este no
puede saber que Dios lo ama y por tanto se le impide
conocer su verdadero destino.
Cuando se conoce el amor que Dios nos
tiene es entonces cuando conocemos nuestras posibilidades
y podemos conocernos a nosotros mismos. Tenemos
que tener por tanto mucho cuidado con esas doctrinas que
nos ocultan de una manera o de otra el amor de Dios y nos
lo presenta como el aliado de la institución
y como la institución oprime, Dios quiere la opresión,
entonces como Dios lo quiere, el pueblo se somete. Se
impide por tanto el desarrollo humano y se frustra el
proyecto de Dios para el hombre.
Nos podemos dar cuenta que con todo esto lo que se
pretende no es el tratar de resolver cuestiones
intelectuales ni de fidelidades religiosas, no, es
bastante más complicado que todo eso, hay muchos
intereses de grupo, del grupo dirigente. Esto
es lo que nos dice Jesús, cuidado con el príncipe
de este mundo, que no es precisamente un satán
personificado, sino la representación del círculo
de poder, cuyo padre es el diablo, es decir el
poder del dinero.
Conocemos todos
nosotros grupos "cristianos" de buena
"posición social y eclesiástica" y que gozan
de "prestigio", son apoyados incluso por
obispos y tienen sus "estatutos" en regla, pero
¿están de acuerdo con el Evangelio
de Jesús? o ¿tienen
su propio evangelio...?, cuidado
amigos...
Como siempre...el
dinero.

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