|
Retiro
espiritual evangélico.
Este
retiro, pretende adentrarnos un poco en uno de los
Misterios del Reino de Dios, “dejándolo todo
por Jesús y el Reino, recibimos el ciento por
uno”; no solo es bienestar para nuestro espíritu,
sino también para la construcción de un mundo
mas justo, donde se pueda vivir el amor fraterno,
la solidaridad, entre personas y pueblos.
Retiros
en "oración" y en "Pascua".
Esa
es mi plegaria, Señor. Sencilla y directa en tu
presencia y en medio de la gente con quien vivo.
Hazme feliz, para que al verme se acerquen a mi
todos los que buscan la felicidad y te encuentren
a ti, que eres la causa de mi felicidad.
ÍNDICES
ALFABÉTICO Y CRONOLÓGICO DEL SANTORAL.
A
María, a los sencillos y al amor.
Algunas
palabras más que un sentimiento, son un don que
Dios nos dio a todos para poder hacer milagros y
dar esperanza, claro, pocos lo han descubierto,
pocos se han dado cuenta que solo es cuestión de
buscarlo en su interior, que no necesitan dinero
para tenerlo.
Es
hora de meditar... ¡Meditemos!
Recibid
mi enseñanza, y no plata; y ciencia
antes que el oro escogido.
Porque mejor es la sabiduría que las
piedras preciosas; y todo cuanto se puede desear,
no es de compararse con ella.
HABLANDO
AL PUEBLO

Podemos
meditar y llenarnos de "esperanza" con
algunos de los sermones dominicales de un Obispo
americano, el Obispo auxiliar de Concepción:
Felipe Bacarreza
El
Dios que nos revela Jesús.
La
idea del Dios-amor cambia radicalmente las
concepciones que tenemos de Dios propuestas por
las religiones. La experiencia de Dios propia de
Jesús representó una novedad en relación con
las ideas sobre Dios que poseía la humanidad.
LA IGLESIA EN EL EVANGELIO DE SAN MARCOS
Roma, un día cualquiera entre los años 65-70, el hombre mira por la ventana del cuarto que da a la calle, ha terminado de escribir su libro: “Comienzo de la buena noticia...”. Desde lo alto, todavía pueden verse los rastros del terrible incendio que en el 64 arrasó la ciudad. Mientras sus ojos se relajan, su mirada recorre toda la urbe, desde lejos afloran recuerdos y emociones que lo perturban. Los rostros de los amigos que ya no están, las lágrimas y los gritos de las mujeres y de los niños llevados a la muerte en el coliseo, los allanamientos practicados por la “militia” en las casas de los notables de la Iglesia... Sus ojos se empapan por las lágrimas, mientras abajo la ciudad sigue con su rutina y ruidos diarios.
|